La Propuesta 50 es una “Ley para Manipular las Elecciones”. Representa un retroceso de dos décadas en el avance hacia una democracia más representativa, no solo en California, sino en todos los estados donde los ciudadanos luchan por lograr una verdadera reforma electoral. Los distritos congresionales incluidos en la boleta del 4 de noviembre fueron dibujados a puerta cerrada, sin participación pública y basados únicamente en el registro partidista de los votantes, lo cual es inconstitucional en California.
Si podemos suspender a la Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos de California (CCRC), considerada el modelo nacional de comisiones independientes, por una supuesta “emergencia política”, ¿con qué autoridad moral podemos pedir que otros estados adopten la redistribución independiente?
Antes de la creación de la CCRC, el gerrymandering (manipulación de las distritos electorales) bipartidista mantenía a California como rehén de los extremistas partidistas. La Legislatura no podía aprobar un presupuesto y los políticos no rendían cuentas a sus electores porque sus distritos estaban diseñados para mantenerlos en el poder. La polarización en Washington refleja ese mismo desorden y California no puede resolverlo por sí sola. Los números no permiten que las bancas demócratas superen a las republicanas mediante el gerrymandering. Es posible contrarrestar a Texas, pero no a Missouri, Ohio, Florida y otros estados. El 5 de noviembre, Trump seguirá siendo presidente. Si se aprueba, la Propuesta 50 no servirá para frenar ningún abuso de poder presidencial y los votantes de California habrán sacrificado su voz.
No es el mapa del pueblo
Después de recibir más de 35.000 comentarios públicos en 2021, la CCRC dibujó distritos congresionales justos, aprobados por unanimidad por comisionados demócratas, republicanos e independientes. El mapa refleja el ideal democrático de que los ciudadanos eligen a sus representantes, no al revés. Aunque la Propuesta 50 afirma que “luchará fuego con fuego”, en realidad quemará el mapa del pueblo, destruirá el trabajo transparente de la CCRC y alimentará la ola nacional de manipulación electoral.
Perjudica a las comunidades
El mapa de la Propuesta 50 prioriza la protección del puesto de los políticos sobre las comunidades, creando distritos diseñados para proteger a los titulares o respaldar ambiciones personales.
Divide innecesariamente ciudades y condados, causando el mayor daño a las comunidades de color y reduciendo su poder colectivo. Antes de la CCRC, la Legislatura carecía de representación significativa de minorías. En las dos décadas desde que la CCRC eliminó el gerrymandering, el porcentaje de mujeres electas se ha duplicado, los representantes asiático-americanos del Pacífico se han triplicado, los afroamericanos casi se han duplicado y los legisladores latinos han aumentado en ocho puntos, reflejando mejor la diversidad del estado.
El mapa político de los legisladores vuelve a diluir las poblaciones asiáticas en rápido crecimiento, fragmenta comunidades de color y mezcla zonas urbanas y rurales sin relación entre sí. Las ciudades costeras más ricas y densamente pobladas son emparejadas con comunidades forestales y agrícolas del interior. La protección constitucional de California para las comunidades de interés, que la Legislatura ignoró, podría ser la última defensa de una democracia representativa. Si la Suprema Corte debilita aún más la Ley de Derechos Electorales, ningún partido creará distritos donde las comunidades de color puedan elegir al representante de su preferencia.
No es “Temporal”
No creemos que se trate de una suspensión temporal de la CCRC. Ambos partidos recurren al gerrymandering cuando les conviene y manipulan el miedo y la frustración para alimentar la polarización política. El mapa de los políticos se usará en 2026, 2028 y 2030. Después de seis años disfrutando de distritos seguros, esos mismos políticos difícilmente aceptarán devolverle a la CCRC la autoridad para crear distritos justos.
La Propuesta 50 sienta un precedente peligroso al utilizar una enmienda constitucional para marginar a la CCRC. La próxima “emergencia” surgirá con el Censo de 2030. Ante el alto costo de vida, muchos californianos están mudándose a estados como Texas y Florida, lo que aumentará su poder en el Congreso y reducirá la representación de California. En lugar de buscar excusas para manipular distritos y gastar millones en elecciones especiales, la Legislatura debería enfocarse en problemas reales como la vivienda asequible para mantener a los californianos aquí y fortalecer nuestra influencia en Washington. Esto está lejos de ser “temporal.”
California Debe Seguir Liderando
Además de la redistribución independiente, California ha sido líder nacional en reformas electorales, ampliando el acceso al voto con medidas como el registro el mismo día y en el DMV, el voto anticipado y por correo, los centros de votación y las elecciones primarias abiertas. Si California quiere salvar a la nación, será mediante este liderazgo innovador, no con teatro político que solo imita a Texas y sus peores manipulaciones de distritos en la historia. Gracias a la CCRC, California ya cuenta con más de una docena de distritos competitivos donde los candidatos deben ganarse el voto con ideas. Esos distritos están esperando a los partidos y candidatos que realmente quieran servir a sus electores, no engañar para llegar al poder.
Vota No a la Propuesta 50
Servimos en la Primera Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos de California. Hemos visto de primera mano lo fácil que es para los políticos manipular las reglas si los ciudadanos no se mantienen firmes. Te pedimos que votes NO a la Propuesta 50.
Por: Vince Barabba, Cynthia Dai, Jodie Filkins, Jeanne Raya, and Peter Yaon – la Primera Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos de California
